lunes 06 de junio de 2011

CARTA PÚBLICA

Señor

Miguel Facussé Barjum

Nosotras las Mujeres del Movimiento Visitación Padilla, demandamos de usted el cese de la represión contra los campesinos y campesinas en El Aguán, en especial la violencia sistemática contra las mujeres cuyos cuerpos han sido tomados como campo de batalla tanto por la seguridad del Estado que están a su servicio incondicional como por sus guardias de seguridad privada que mantiene permanentemente en la zona.

Decenas de mujeres han sido víctimas de violaciones sexuales con el objetivo de doblegar su lucha que aunque no se destaque en los medios de comunicación, ellas son el eje fundamental de la oposición digna por la tierra que Ud. les ha arrebatado valiéndose de su poder económico y político en Honduras.

En los desalojos violentos que Ud. y los demás terratenientes impulsan, la violencia contra las mujeres en el Aguán, ha dejado golpeadas, amenazadas , perseguidas y exiliadas, utilizando la fuerza bruta para someterlas quienes además, deben proteger y cuidar de sus hijas e hijos del hambre y las balas que lanzan indiscriminadamente los guardias de seguridad que ejecutan los desalojos.

Señor Facussé Barjum, la tierra que Ud. tiene en su poder es propiedad de los campesinos y campesinas, las masacres que se han ejecutado para tenerla a sangre y fuego son injustificadas y son crímenes de lesa humanidad que no prescriben porque el mundo civilizado ha aprobado convenios y tratados internacionales que castigan a las personas irracionales que ejecutan dichos crímenes.

La pobreza, el analfabetismo, la falta de salud en las zonas donde Ud. opera no son casuales, no son producto de la haraganería de la población es producto de la falta de tierra, asesoramiento técnico, mercado e insumos que el Estado les niega para que no produzcan y tener el pretexto de asignárselas a Ud. dejando en el desamparo y miseria a los y las legitimas propietarias de las mismas.

Como Ud. seguramente es insensible a todos estos problemas porque nunca los ha tenido, hoy cuando llamamos las cosas por su nombre se siente aludido y respinga ante una verdad irrefutable y toma como su rehén a Monseñor Luís Alfonso Santos, quien ejerciendo su libertad de expresión como CIUDADANO HONDUREÑO denunció en una homilía los asesinatos cometidos en el Aguán y los cuales se encuentran en la impunidad.

Monseñor Santos solamente tomó las informaciones que muchas misiones internacionales han emitido después de constatar hechos aberrantes cometidos contra los derechos humanos de mujeres y hombres que ejercen su derecho a la tierra.

Condenamos la acción judicial que Ud. ha ejercido contra un verdadero militante de la iglesia de los pobres, Monseñor Luis Alfonso Santos, porque si usted se ampara en una Ley manipulada cuyo propósito es proteger los intereses de grupo y personas que compran el poder político a él lo protege todo un pueblo que lucha con valentía por un futuro verdadero libre de mentira y engaño como hasta ahora lo hemos vivido.

Con orgullo de HONDUREÑAS portavoces de nuestra Heroína Nacional la insigne maestra Visitación Padilla le exigimos retire esa querella contra Monseñor Luis Alfonso Santos y cese el fuego contra nuestros hermanos y hermanas que luchan dignamente por la tierra de su propiedad porque son nativos y nativas legitimas de esas zonas.

Tegucigalpa, MDC Junio 4, 2011

ALTO A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES EN EL AGUAN

ALTO A LA REPRESION CONTRA MONSEÑOR LUIS ALFONZO SANTOS

ALTO A LA IMPUNIDAD

Movimiento de Mujeres por la Paz Visitación Padilla